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Archive for 2 enero 2013

Desde la Organización de DDHH Razonar denunciamos públicamente y repudiamos la golpiza que sufrió Aylén Jara, detenida junto a su hermana hace 1 año y 10 meses, por parte de un personal femenino del servicio penitenciario de la Unidad Nº 5 de Mercedes, que no sólo la golpeó, también la insultó.
Al mismo tiempo, hacemos público el apoyo de nuestro organismo a la causa que pide la libertad de Aylén y Marina Jara, víctimas de la violencia de género. Ya enviamos nuestra adhesión al Tribunal Criminal nº2 de Mercedes, para que los magistrados consideren la situación de las hermanas Jara, pidiendo su libertad inmediata, y así llegar al juicio, que será el 18 y 19 de marzo, en libertad.
Aylén y Marina se defendieron de un violador que las atacó con un arma de fuego. Hoy el acosador está libre; las víctimas presas hace casi 2 años y sufriendo las violaciones a los derechos básicos tal como sucede en el servicio penitenciario bonaerense.

¡Libertad para Aylén y Marina Jara.

  •  Lamento esta noticia. Espero esas explicaciones de las que hablan para conocer la “lógica” de este tribunal para mantener presas a dos mujeres que ya han soportado injustamente la privación de la libertad, que han sido sentenciadas por defenderse de un narco, que permanecen encarceladas, solo por ser mujeres y pobres.
  •  Después de acostarla durante mucho tiempo, la espera afuera del boliche, la intenta violar, le dispara y falla. la hermana la defiende con un cuchillo.
  • Pero Leguizamón no entendió que no sólo puede significar no, y el 19 de febrero de 2011 cruzó a Aylén a la salida de un boliche y trató de abusarla sexualmente. Aylén se defendió, resistió a los golpes una nueva agresión de su acosador. Leguizamón estaba armado y disparó. Erró. Intentó un segundo disparo que no salió, pero pudo vencerla por la fuerza, a puños cerrados y mordeduras. Aylén cayó al piso. En ese momento, su hermana Marina, que volvía con ella de bailar y fue espectadora del ataque, sacó de su mochila un cuchillo y se lo clavó a Leguizamón en los pulmones. Leguizamón se desplomó. Marina y Aylén, asustadas, se fueron como pudieron a su casa, pero cuando la policía llegó a buscarlas no ofrecieron resistencia y entregaron el cuchillo. Aylén estaba herida.
    A Leguizamón lo asistió primero su familia y después la policía y la ambulancia, que lo trasladó al Hospital Mariano y Luciano de la Vega, en Moreno. A los tres días fue dado de alta y volvió al barrio, libre de culpa y cargo. A las hermanas Jara, de 18 y 19 años cada una, les esperaba un futuro bastante más complicado: carátula de homicidio en grado de tentativa, prisión preventiva y hasta tres meses en un penal de máxima seguridad. De pronto, como por arte de magia, las víctimas de un intento de abuso sexual se transformaron en temibles victimarias. 

    UNA MADRE. Ese sábado, Elena Salinas, la mamá de Aylén y Marina, trabajaba con uno de sus pacientitos, como llama a los chicos con problemas neurológicos que atiende por ser enfermera, cuando se enteró por teléfono que sus hijas estaban detenidas en la comisaría 5ª de Paso del Rey. “Esperaba en la comisaría para verlas cuando escuché que la oficial de turno que labraba el acta de detención preguntó: ‘¿Pongo lesiones graves?’ Y un policía de rangos en la chaqueta le dijo: ‘No, meteles homicidio en grado de tentativa y que se caguen esas pendejas’. Él no sabía que yo era la mamá. Ni siquiera me vio.”
    Hasta ese 19 de febrero, Aylén trabajaba en la parrilla del barrio y estrenaba título de peluquera y manicura. Marina estaba terminando la primaria para adultos, también se había recibido de peluquera y solían llamarla para limpiar casas o lavar ropa. Nacieron y se criaron en una casa sobre la calle Yapeyú, en Sanguinetti, donde vivían con su mamá y sus hermanos mellizos. Ambas, sin antecedentes penales. 
    Sin embargo, después del mes de instrucción, la fiscal pidió transformar la detención en prisión preventiva y entre sus justificaciones planteó “peligro cierto de fuga y de frustración de los fines del proceso” y “circunstancias personales y peligrosidad de las encartadas”. La defensora de oficio refutó sin argumentar. Tampoco le pareció importante pedir el cambio de carátula. Las cartas ya estaban echadas.
    “No nos sentimos representadas por la abogada. Una vez me dijo que no nos creía, que éramos tres mentirosas. Además, insiste en que firmen el abreviado. Pero mis hijas no quieren firmar, porque sería reconocer que el hecho fue premeditado, que lo planearon y lo llevaron a cabo con intenciones de matar. Y no es cierto, fue en defensa propia. Si Marina no lo atacaba, Leguizamón violaba o mataba a Aylén. Era la vida de él o la de mi hija”, remarca Elena. 

    EL ROL DE LA JUSTICIA. En ningún lugar de la causa aparece la cuestión de género. Nadie investigó el acoso permanente. Tampoco se hicieron pericias. El arma de fuego que llevaba Leguizamón desapareció de la escena y sólo se tuvieron en cuenta declaraciones de la policía y de testigos vinculados con el abusador. 
    “Aylén nunca me contó que este tipo la molestaba. Marina y mis hijos más chicos sabían, pero no me dijeron nada porque en ese momento yo tenía tres trabajos y no querían preocuparme. Después supe que a veces Leguizamón se paraba drogado en el portón de mi casa y gritaba amenazando que ‘iba a quemar el rancho con los guachos adentro’. Los chicos tenían miedo de noche, pero no me quisieron preocupar.” Separada y viuda de su segundo matrimonio, Elena mantiene sola su hogar: “Hace muchos años que trabajo a la noche como enfermera y lo decidí así para poder ocuparme de mis hijos durante el día: despertarlos, cocinar, ayudarlos en la escuela, ir a las reuniones con las maestras… tener presencia como mamá”.
    Esta semana absolvieron a todos los acusados del caso Marita Verón. En declaraciones a la prensa, el presidente del tribunal tucumano que tomó la decisión explicó que las pruebas no llevaron a la certidumbre y que el principio de inocencia no había sido superado. Sus palabras deslizan un fuerte efecto aleccionador hacia otras mujeres sobrevivientes de redes de trata. La historia de las hermanas Jara corre en el mismo sentido: pareciera que para las mujeres que intentan defenderse de un abuso sexual, la justicia no está de su lado. «
    Los días en la cárcel
    El momento más duro fueron los meses como reclusas de máxima seguridad, con 18 y 19 años, siendo procesadas y sin causas previas.
    En aquella ocasión, la defensora oficial pidió un hábeas corpus. Se lo negaron. No apeló. Sólo la presión de Elena consiguió que las trasladaran al penal de Los Hornos, en La Plata. Ahí, Marina está cursando el segundo año del secundario. Aylén en un año adelantó tres con el mejor promedio de su curso, y en diciembre quiere rendir libre lo que le falta para poder anotarse en el CBC de Sociología.
    Las dos también hacen cursos de cocina, de costura, pintura de telas y trabajos en madera. Además, formaron un boletín, una biblioteca y se ocupan de incentivar a sus compañeras en la lectura. Dicen que “cultivarse” agranda el corazón y la mente.
    Según algunos testimonios, Juan Antonio Leguizamón Ávalos, pasa sus días en libertad vendiendo marihuana en Sanguinetti, con la total complacencia de la policía de la zona. Tiene una nueva causa con sentencia en suspenso por robo agravado por el uso de armas de fuego, y según cuentan los vecinos de la zona, desde hace un mes dejó de verse por el barrio después de apuñalar a un compañero de su barra en un ajuste de cuentas. Fuente:http://tiempo.infonews.com/2012/12/16/policiales-92908-el-drama-de-dos-hermanas-presas-tras-defenderse-de-un-acosador.php

    tiempo.infonews.com

    En febrero de 2011 comenzó la pesadilla de Elena Salinas. Un hombre armado intentó violar a una de sus hijas y ellas se defendieron con un cuchillo. A 22 meses del hecho, el caso es un ejemplo de violencia de género, abuso y desidia judicial.

  • Teléfonos del Juzgado: (02324) 439-100 – Dr. Martín Zunino (secretario del tribunal) – Dr. Bustos Berrondo (presidente del tribunal)

    El 19 de febrero de 2011 en las primeras horas de la mañana el acusado apuntó a Aylen con un arma de fuego para abusar de ella. Las jóvenes regresaban de bailar y en el trayecto a la casa fueron interceptadas y apuntadas por Leguizamón. El hombre tomó a Ailén e intentó quitarle la ropa. Marina tomó un cuchillo y lo apuñaló para poder liberar a su hermana; tras ese hecho se presentó en la comisaría y entregó el cuchillo, explicando el acto de defensa. Quien tomó la denuncia caratuló la causa como “Lesiones graves” pero el comisario (a quien señalaron como conocido del agresor) sentenció: “¿Qué lesiones graves? A estas métele tentativa de homicidio”.. Marina sacó un cuchillo de su cartera y apuñaló al agresor.
    En una audiencia preliminar realizada este miércoles en el Tribunal Oral Nº 2 de Mercedes, a cargo de los doctores Fernando Bustos Berrondo, Marco Barski y Graciela Larroque, se negó la excarcelación de las hermanas .
    Una pericia técnica determinó que Leguizamón presentó restos de pólvora en su pantalón, pero para el fiscal y los magistrados del Tribunal esa prueba resultó insuficiente para otorgar la libertad a las jóvenes.
    Ailén Jara, de 21 años, y su hermana Marina, de 19, sufrían desde hace 2 años permanentes acosos por parte de Juan Leguizamón, un vecino de 35 años de edad dedicado a la venta de drogas y relacionado con la comisaría de la zona, en Paso del Rey, Partido de Moreno. Al momento de atacar a las chicas, acababa de recuperar su libertad tras cumplir una condena por robo.
    Las jóvenes fueron detenidas de inmediato y están presas en el penal de Los Hornos, La Plata. Ailén tiene serios problemas de salud debido a un quiste en un ovario que le produce infecciones reiteradas, por lo que estuvo internada durante nueve días en el Hospital San Martín de La Plata. Marina sufre de una grave depresión y en reiteradas ocasiones amenazó con quitarse la vida.
    En la causa se presentó la historia clínica de Ailén y el juzgado solicitó al penal un informe psicológico de Marina.
    Quienes integran la Comisión por la Libertad de Ailén y Marina piden que se realicen llamadas al juzgado entre hoy jueves y mañana interesándose por la situación de las hermanas Jara. El teléfono del Juzgado de Mercedes es (02324) 439-100 el secretario del tribunal es el Dr. Martín Zunino y el presidente del tribunal es el Dr. Bustos Berrondo.Fuente: http://www.redeco.com.ar/nv/index.php?option=com_content&task=view&id=9624&Itemid=130

    www.redeco.com.ar

    Red Eco Alternativo – Colectivo de Comunicacion y Cultura
  • Por Maximiliano Montenegro
    En febrero de 2011 volvían de un boliche y se toparon con el acosador, que estaba obsesionado con la mayor de las chicas. Intentó abusarlas, y una de las jóvenes usó un cuchillo. El hombre no murió, pero ellas están apresadas. El 19 de febrero de 2011, las hermanas Aylén (21) y Marina (20) Jara regresaban de madrugada a su casa en la localidad de Moreno tras concurrir a un boliche con su grupo de amigos. Como viven a 15 cuadras de la discoteca, volvían caminando. 

    En un momento se quedaron solas, y fueron abordadas por un vecino que estaba obsesionado con la mayor de las chicas, y que hizo todo lo posible por consumar un abuso sexual. No pudo, porque una de las jóvenes se defendió con un cuchillo que llevaba en la cartera, justamente como protección. El hombre resultó levemente herido, y las hermanas se fueron asustadas del lugar. Pero fue el inicio de una pesadilla, porque la justicia las imputó por ‘homicidio en grado de tentativa’, y están presas desde hace 22 meses en penales de máxima seguridad, donde fueron golpeadas y hostigadas brutalmente. ‘Es el machismo de la justicia lo que tiene a mis hijas presas’, dijo Elena Salina, madre de las protagonistas.

    Esta semana había expectativas respecto a una audiencia preliminar del debate oral y público al que serán sometidas ambas chicas en marzo próximo en los tribunales de Mercedes, en el marco de una figura penal que tiene penas de entre 8 y 15 años. ‘En principio, pedimos el cambio de carátula, para que pase al menos a lesiones graves, y así lograr la excarcelación de las chicas, que ya no pueden estar detenidas ni un minuto más. Son 22 meses de pesadilla, porque en el medio pasó de todo, les hicieron de todo. Pero nos rechazaron ese pedido, así que todo el verano seguirán detenidas, y al juicio se llega con esa acusación absurda’, dijo Elena a Diario Popular.

    ‘Está claro, no sólo para mí que no sé nada de derecho penal, sino para toda la gente que nos apoya en esta lucha, que las chicas se defendieron de una agresión sexual, de un acoso permanente, y que a lo sumo podría ser caratulado como exceso en la legítima defensa. Pero no. El día que fueron a la comisaría, horas después del episodio con el acosador, yo misma presencié cuando la fiscal preguntaba qué tipo de figura penal aplicaba al expediente, y un hombre de traje le dijo “ponele homicidio en grado de tentativa y que estas pendejas se caguen”. 

    Desde ese momento, quedó marcada la vida de Aylén y Marina. Primero fueron alojadas en la Unidad Penal 51, que es de máxima seguridad. La pasaron muy mal ahí. Luego las pasaron a la Unidad Penal 8, donde mejoraron sus condiciones. Pero siguen presas, no tiene lógica. Les están arruinando sus vidas. Son chicas jóvenes, que nunca hicieron nada malo, no delinquieron jamás, y son tratadas como asesinas, peligrosas’, sostuvo Elena.

    En la causa, figura como víctima de las chicas Juan Antonio Leguizamón Avalos, que no se presentó a las audiencias preliminares del juicio. ‘Esta persona tiene antecedentes por delitos, se sabe que usa armas de fuego y es pesado. Por eso tuve miedo de salir a pedir ayuda, de contar lo que nos estaba pasando como familia. Pero en agosto me cansé de tanta impunidad y ver que mis hijas pueden salir muertas del penal. A partir de ese momento, se acercaron profesionales, organizaciones, personas de todos lados. y están tomando el caso profesionales del Ministerio de Justicia”.

    “Está claro que las chicas fueron víctimas”

    ‘En esta causa, absolutamente bizarra pero que siempre se repite con víctimas de barrios humildes, intervienen diversas cuestiones. Una es el entramado de la connivencia policial, que es muy fuerte, así como la violencia de género y el machismo de la justicia. El sujeto al que supuestamente quisieron matar las chicas es el transa del barrio, y por eso la protección. Es un perejil, pero así funciona el sistema. Hablamos de un capanga que acosaba a las chicas, que las sentía de su propiedad, y que pretendía dominarles la vida, incluso con agresiones. 

    Lo que ocurrió en febrero del año pasado fue el final de una larga serie de episodios violentos. Las chicas se defendieron’, dijo Gabriela, integrante de la Comisión por la Liberación de Aylén y Marina. Otro colaborador, Bernardo, sostuvo que ‘estamos pidiendo al menos una morigeración de la prisión preventiva, para que termine este injusto encarcelamiento, hasta el juicio, donde está claro que se probará que las chicas fueron víctimas’.

    Las cartas que enviaron desde la cárcel Aylén y Marina 

    “Lo que no comprendo es a esta Justicia que defiende lo indefendible y por eso gente como nosotras, de pocos recursos económicos terminan pagando con la libertad, mientras otros solo la pagan con billetes. Tampoco comprendo qué es lo que estoy pagando. Pienso que le están quitando tiempo a mi vida en vano. Mientras estoy acá hay mucha gente que necesita ayuda y no poder dársela se siente horrible. Paso mis días ocupados para no pensar y encontrarme en esta realidad que vivo todos los días, sobretodo para poder lograr y cumplir con mi meta que es poder ir a la universidad de medicina y ser pediatra, salvarle la vida a todos aquellos chicos que lo necesitan y que no tengan que sufrir como sufrió mi hijo y yo a su lado. Con mi hermana y mis compañeras anhelamos tener nuestra propia biblioteca. Para poder leer durante nuestros tiempos libres” (Aylén).

    ‘Ellos nos juzgan por lo que hizo cada una, pero nunca se ponen a ver cómo realmente fueron las cosas. Solo juzgan y te condenan. Siempre le ven el lado malo, pero nunca toman conciencia y no consideran lo que es justo. No se ponen a pensar, a analizar por qué lo hizo. Solo dicen: Lo hiciste, sos culpable. Pero bueno yo estoy de este lado y voy a hacer todo lo posible para que ahí se vea como son realmente las cosas, y cuando vean que se equivocaron al juzgarme me voy a sentir libre de cuerpo y alma. Ahora estoy libre de pensamientos y de expresión porque sé que muchos de ustedes me van a escuchar y me están escuchando. Solo espero que les hayan gustado mis líneas. Fue una linda forma de expresarme para que de alguna manera me sepan entender. ¡Que se abran o que se rompan estas rejas! Aguante la calle o mejor, la libertad!’ (Marina). Fuente: http://www.diariopopular.com.ar/notas/141836-llevan-22-meses-presas-defenderse-abusador

    www.diariopopular.com.ar

    En febrero de 2011 volvían de un boliche y se toparon con el acosador, que estaba obsesionado con la mayor de las chicas. Intentó abusarlas, y una de las jóvenes usó un cuchillo. El hombre no murió, pero ellas están apresadas.
     SOBRE LA PRISIÓN PREVENTIVA A LAS HERMANAS JARA
  • Presentamos a su Señoría
    Sábado, 29 de diciembre de 2012
    Fuente: http://desalambrar.com.ar/Presentamos-a-su-Senoria 
    El Dr. Marco Barski, miembro del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 de Mercedes entregó definiciones elocuentes sobre el funcionamiento corporativo de la justicia. Aseguró que el rechazo al cese de la prisión preventiva nació del Fiscal de Juicio Guillermo Altube, y agregó que el Tribunal no puede ni debe observar la investigación que determina la prisión sobre Ailén y Marina, desconociendo así el contenido del artículo 168 bis del Código de Procedimiento Penal. También consideró que el peritaje que demuestra restos de pólvora en una de las prendas de Leguizamón no es una prueba contundente para otorgar el derecho de excarcelación.

    Escuchó, junto a su colega Bustos Berrondo, el pedido formulado por el abogado defensor Isidro Encina. El cese de la prisión preventiva, a partir de una prueba que derriba la causa armada por la fiscal Pontecorvo, luego convalidada la prisión por la Jueza de Garantías Julián, nunca fue considerada por estos hombres que administran la justicia. Como alejado de su función, sólo cumpliendo administrativamente la solicitud de la defensa que arriba a la Audiencia Preliminar, Marco Barski dejó frases y definiciones propias de un poder que se arroga el derecho de condenar ante la mentira. Barski afirmó que “la negativa al pedido de la defensa es responsabilidad y fue resuelta por la Jueza de Garantías”. A casi dos años de la pérdida de libertad de Ailén y Marina Jara, el miembro del Tribunal Oral Nº 2, sostiene que ellos “no pueden cambiar la decisión de la jueza de garantías”, contradiciendo con total impunidad lo que le fija el Artículo 168 bis del Código de Procedimiento Penal, que lo habilita a revisar lo actuado en beneficio de establecer justicia, sea para reafirmar la decisión anterior o modificar lo actuado hasta el momento. Para Barski, la aparición de la prueba de pólvora en la prenda del protegido como víctima (Leguizamón) siendo el victimario que intentó abusar de las jóvenes, no es una prueba concluyente. La causa que armó Pontecorvo le otorgó veracidad a los dichos de Leguizamón que aseguró ante la policía que “las jóvenes intentaron matarlo con un arma de fuego”. Con el peritaje queda expuesto que el único que tenía un arma de fuego es Leguizamón.

    AUDIO 1 BARSKI

    La carátula de la causa, Tentativa de Homicidio, obtura la posibilidad de la excarcelación de las hermanas Jara, explicó Barski, aunque sostuvo que no es algo definitivo.

    AUDIO 2 BARSKI

    Pensando en su justicia, Barski entiende que no existe apuro en resolver porque la fecha del juicio oral está fijada para el mes de marzo. El integrante del Tribunal Oral Nº 2, minimizó las acciones de la sociedad civil que denuncian que el caso es una demostración elocuente de la violencia de género que encuentra condena en la justicia. Barski habló del juicio oral y la instancia de juicio abreviado, siendo éste último parte de las reformas que garantizan el esquema represor de la justicia democrática. El juicio abreviado ofrece que los imputados acepten la culpabilidad y morigerar así las penas, contrariamente a lo que expresa el Dr. Barski

    AUDIO 3 BARSKI

    El jueves por la noche, Ailén Jara fue brutalmente golpeada en el penal de Mercedes. La agente Anahí Maciel fue la encargada de violentar a la joven, como acto y modelo represivo porque la causa salió de los muros e interpela a todo el sistema.

    El viernes 28 de diciembre el Dr. Bustos Berrondo recibió al abogado Encina y a los integrantes de la Comisión por la Libertad de las jóvenes. Allí explicó que por la feria judicial la causa queda en manos del Tribunal Nº 4. En un párrafo significativo, Bustos Berrondo sostuvo que “ninguna acción, marcha, manifestación o protesta” es tenida en cuenta por él, porque se considera un hombre de la justicia que funciona como un contrapoder que garantiza la independencia ante cualquier tipo de presión.

    Ailén y Marina Jara volvieron al Penal de Los Hornos en La Plata. Afuera, el poder popular y la visibilización de la maldita justicia crece.

    desalambrar.com.ar

    SOBRE LA PRISIÓN PREVENTIVA A LAS HERMANAS JARA – El Dr. Marco Barski, miembro del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 de Mercedes entregó definiciones elocuentes sobre el funcionamiento corporativo de la justicia. Aseguró que el rechazo al (…)
  • Las hermanas Aylén y Marina Jara están presas hace un año y diez meses por defenderse de un violador en el partido de Moreno. Ayer organizaciones de derechos humanos y representantes de la Comisión por la Libertad de Aylén y Marina se movilizaron a los Tribunales de Mercedes para exigir la libertad de las hermanas. El abogado de las chicas, Isidro Encina, hizo una presentación pidiendo el cese de la prisión preventiva para las hermanas, pero el Tribunal Criminal n°2 le negó el pedido.

    La noche del 19 de febrero de 2011 Aylén y Marina volvían del baile cuando un vecino, que las perseguía y hostigaba, amenazó a Aylén con un arma y la tiró al piso para abusar de ella. Marina sacó un cuchillo de la cartera y se lo clavó en la espalda. Desde ese día, las dos están detenidas en el penal de Los Hornos, en La Plata.

    La causa fue caratulada como “homicidio en grado de tentativa”. Esta mañana, en la audiencia preliminar al juicio, el abogado solicitó al Tribunal el cambio de carátula a “lesiones graves”. Esta modificación en la causa las beneficiaría con un juicio abreviado o la posibilidad de la prisión domiciliaria. El Tribunal negó el pedido.

    “Presentamos una prueba irrefutable para pedir el cambio de carátula o la libertad hasta que llegue el juicio. Al hombre que las acosó le encontraron pólvora en el pantalón. Eso demuestra que estaba armado y que él las atacó primero. Pero nos dicen que esta prueba la presentamos muy tarde. Nada les alcanza”, dijo a Cosecha Roja Elena Salinas, madre de las chicas.

    “En la causa no aparece el tema de la violencia de género. No dice en ningún lado que el hombre las acosaba desde antes. El Tribunal no quiere cambiar la carátula porque no quiere admitir que se equivocaron”, aseguró Elena Salinas.

    Aylén y Marina esperan el juicio en el penal de Los Hornos. Tienen fecha para el 18 y 19 de marzo de 2013. Hace poco Aylén debió ser trasladada a un Hospital por una infección generalizada en el útero. “Por la situación de Aylén pedimos la prisión domiciliaria. No puede estar más ahí”, dijo la madre.

    El acosador, Juan Antonio Leguizamón Ávalos, quien figura en la causa como víctima no se presentó a ninguna de las dos audiencias preliminares. “En el barrio todos saben que está fugado por otra causa que lastimó a alguien con arma de fuego”, dijo Elena Salinas.

    Previo al juicio solo resta la presentación de pericias psiquiátricas y clínicas de las hermanas Jara. Esta es la última carta que jugará el abogado de las chicas mañana viernes 28 cuando el Tribunal Criminal Nº 2 de Mercedes, integrado por Fernando Bustos Berrondo, Marco Barski y Graciela Larroque, decida si les otorga la prisión domiciliaria a Aylén y Marina. “No tenemos muchas esperanzas de que esto pase. El Tribunal ya negó el cambio de caratula así que va a ser dificil que nos de la domiciliaria para que pasen en casa estos dos meses antes del juicio”, aseguró Elena Salinas.

    cosecharoja.org

    Las hermanas Aylén y Marina Jara están presas hace un año y diez meses por defenderse de un violador en el partido de Moreno. Ayer organizaciones de derechos humanos y representantes de la Comisión por la Libertad de Aylén y Marina se movilizaron a los Tribunales de Mercedes para exigir la libertad …
    Publicación sin cargo de Prensa Filatina. http://www.filatina.wordpress.com
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